SOY CONSCIENTE DEL PODER DE MIS PENSAMIENTOS
Dejo la subjetividad de lado, solo me centro en los objetivos. Soy independiente respecto a los acontecimientos que pretenden hacerme dudar de si estoy en el camino correcto. Mi intelecto entra en el juego; a través de los años, mis conocimientos, mi educación y mi experiencia, llegaré a conclusiones correctas. Observo las normas y leyes, me convierto en una persona diplomática. No permito que las emociones y pensamientos negativos me desborden. A la gente no le gusta escuchar la verdad, pero eso no me bajará la vibración. Dejo de compararme con los demás, me libero de la culpa, de la vergüenza por ser una diagnosticada de enfermedad mental; así me acerco a las bendiciones que el Universo tien preparadas para mí. Ahora entiendo que cada uno de nosotros tiene su propio viaje; todo se desarrollará en el momento divino preciso. Ese momento llegará. Dejo de aferrarme al pasado; ahora vivo en el presente. Me libero de viejas heridas, preocupaciones o remordimientos. Me per...